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Experiencia, capacidad y compromiso con el crecimiento de nuestra UTN San Francisco

Experiencia, capacidad y compromiso con el crecimiento de nuestra UTN San Francisco

30/12/2016 |  La Facultad Regional San Francisco de UTN transita sus 47 años de vida, tiempo durante el cual supo sostener su crecimiento y su aporte al desarrollo productivo de la ciudad, el país y el mundo. Pero la evolución que vivió esta casa de altos estudios no puede explicarse sin destacar el trabajo de personas que crecieron personal y laboralmente junto a la Facultad.

Y entre tantos ejemplos y testimonios que se podrían rescatar, sobresale el rol de quienes hoy ocupan las Direcciones de las diferentes áreas de la administración. Dentro de ese grupo, Viviana Prassel, Directora Académica, y Graciela Dolce, Directora de Extensión, desde hace muchos años aportan su trabajo y experiencia para poner en marcha la estructura universitaria de UTN en la ciudad. Y además, a fines de noviembre ambas, junto a un importante grupo de trabajadores no docentes de la Facultad, se recibieron de Técnicas Superiores en Administración y Gestión de Instituciones de Educación Superior.
La Directora Académica lleva cuatro décadas de trayectoria laboral en la Facultad San Francisco. “Es mucho tiempo transcurrido, casi el ochenta por ciento de mi vida”, explica, y relata además que “empecé a trabajar a los 18 años y éste siempre fue mi trabajo, de manera que ésta es mi casa. Mientras trabajaba acá me casé, nacieron mis hijos, me formé como persona, todo lo que tengo económicamente es gracias a este trabajo. Y a veces pienso en el día que me vaya qué voy a hacer sin este trabajo porque es realmente mucho tiempo. Empecé a trabajar cuando estábamos funcionando en el Colegio de los Hermanos Maristas, con una realidad completamente diferente, en un edificio que no era nuestro, después vinimos a este edificio, el actual, recuerdo que no pude participar de esa mudanza porque estaba de licencia por maternidad, y desde ahí siempre el transcurrir de la Universidad fue en este edificio, con compañeros, con amigos, con un grupo que se fue formando, se fue fortaleciendo, ahora con gente joven a la que estamos formando y dando las pautas para que puedan seguir con lo que nosotros vinimos haciendo. Nosotros cuando empezamos a trabajar teníamos un mimeógrafo y una máquina de escribir, y ahora la tecnología avanzó muchísimo y existen recursos y herramientas que nosotros no teníamos”.
Después aseguró que “una nunca se olvida de aquellos inicios, de cuando veíamos a trabajar cuando llovía y no había pavimento, no teníamos veredas, estaba la tranquera en el ingreso al predio, cosas que hoy uno recuerda con una sonrisa, era un trabajo más artesanal, hoy es todo tecnológico. Nosotras vivimos las dos etapas, que no son una mejor que otra sino que son diferentes”.
“Y como corolario de todo ese tiempo transcurrido tuvimos la posibilidad de estudiar en el lugar donde vimos que tantas personas estudiaban y se recibían, y en mi caso les hacía el diploma, les recibía la solicitud de título, ahora en este 2016 alguien tendrá que hacerme el diploma a mí, porque tuve la suerte de estudiar, de recibirme, después de un esfuerzo de tres años, superando el miedo de no saber si íbamos a poder, si íbamos a entender lo que debíamos estudiar después de tanto tiempo sin hacerlo. Pero finalmente el 24 de noviembre de 2016 nos recibimos de Técnica Superior en Administración y Gestión de Instituciones de Educación Superior. Somos egresadas de la UTN”, cuenta con orgullo Viviana.
Durante su trayectoria laboral, Prassel fue testigo y protagonista de la transformación que tuvo el sistema universitario argentino, y concretamente, el de la UTN. Eso abarca la transformación de los diseños curriculares, las modificaciones de planes de estudios, equivalencias, homologaciones de títulos, los trámites académicos para los estudiantes extranjeros y los innumerables cambios que vivió la reglamentación académica y el sistema universitario público argentino.
Esa experiencia y capacidad hoy la despliega en el rol de Directora Académica: “Tanto en mi caso como en el resto de las personas que hace mucho tiempo que trabajan aquí, somos como la fuente de información y consultas, una se siente no solo referente sino responsable, no solo por el cargo que tengo sino responsable de transmitir de la mejor manera posible todo lo que he capitalizado en estos cuarenta años”.
Y esa transmisión de los conocimientos adquiridos tiene formas concretas: “Con la cantidad de concursos docentes que tuvimos, estamos trabajando con manuales de procedimiento, y las compañeras de la Tecnicatura hicieron diferentes manuales que vamos a ir leyendo, perfeccionando y poniendo en funcionamiento. Pero además, propuse escribir en relación a los concursos docentes, los aspectos en los que no debemos volver a equivocarnos, porque lo que está reglamentado está escrito, pero lo eventual, lo que es una contingencia del momento quisimos dejarlo escrito como para que la próxima vez que haya un concurso, esté quien esté trabajando en el área sepa que al menos esos errores no hay que cometer, independientemente de toda la reglamentación que existe”.
“La idea es que el día que me vaya no tengan que arrancar de cero, porque cuando nosotros empezamos de verdad empezamos de cero, de manera que todo lo que aprendimos debemos transmitirlo”, expresó Prassel, y agregó: “Cuando una dice que trabaja en la UTN, sucede que la UTN es la casa de más altos estudios en la ciudad y la región, tiene un prestigio que una lo conoce y lo valora, por eso una siempre dedicó tiempo, esfuerzo y trabajo focalizada en eso, en que una desempeña un cargo importante en la institución educativa más importante de la ciudad”.

El testimonio de Graciela Dolce
La Directora de Extensión, Graciela Dolce, es otro de los pilares de la administración de UTN San Francisco. “Comencé a trabajar en la Facultad cuando era muy joven, y si bien en un tiempo durante las mañanas trabajaba en otro lugar también, una vez que me casé me quedé trabajando únicamente en la Tecnológica. Y mi vida familiar giró en torno a la Tecnológica, el horario de la escuela de los chicos era el horario en el que yo venía a trabajar, mi esposo me ayudó mucho, buscaba a mis hijas en la escuela, les daba de comer, me esperaban hasta las 22.30 para cenar, es decir, era toda una organización familiar marcada por este trabajo”, relató.
Y agregó: “En mi trayectoria en la Facultad tuve un crecimiento a lo largo de los años. Empecé en administración, después tuve la posibilidad de rendir como directora operativa y ahora soy Directora de Extensión Universitaria en esta nueva gestión. También tuve la posibilidad de ser consejera superior en Dasuten, representando al Consejo Superior en la mutual, primero como suplente luego como titular. Tanto Viviana como yo fuimos consejeras académicas, en una época en la que nadie quería ser consejero académico, nosotras nos turnábamos para cumplir ese rol. Por ejemplo cuando se realizó la primera elección de director, en 1985, cuando ganó el ingeniero Raúl Alberto, yo era consejera académica pero no tenía voto. En 1993 cuando se eligió al ingeniero Brotto como rector, era consejera académica pero no votábamos porque no éramos aún Facultad Regional, lo fuimos desde esa asamblea”.
Graciela fue testigo privilegiada de los sucesos que marcaron la vida de la UTN, y eso le permitió, entre otras cosas, superar las barreras que la burocracia suele imponer y establecer vínculos con compañeros de todo el país. “A nosotras, después de tantos años de trayectoria en la Facultad, a través de asambleas, reuniones, encuentros, tuvimos la posibilidad de conocernos con compañeros no docentes de otras Regionales, tener la posibilidad de entablar amistades, consultarnos, participar de concursos de nuestros pares, de manera que yo creo que no somos solamente un número de legajo en la Facultad, somos alguien que trabajó muchos años y dejamos algo, y el día que nos vayamos voy a extrañar muchísimo, y nos estamos preparando para que cuando eso llegue, no nos golpee de manera tan dura”, confesó.
Después añadió: “Vivimos el traslado, el edificio propio, la incorporación de nuevas carreras, el paso a Facultad Regional, todos los rectores desde el advenimiento de la democracia, las asambleas para cada elección, para el pase a Facultad Regional, asambleas para cambios en el estatuto, a todas fuimos y participamos, no nos quedamos con ser un trabajador no docente de UTN San Francisco sino que nos relacionamos con todos, con docentes, con graduados, con estudiantes de otras Regionales y del rectorado”.
Pero como si esa recorrido no fuera suficiente, las ganas de crecer y desarrollarse siguen intactas, de manera que ella también fue parte del grupo de no docentes que realizó una Tecnicatura en UTN y se recibió a fines de noviembre: “Estudiar fue todo un desafío, porque después de terminar la secundaria a los 17 años, retomar los estudios con una Tecnicatura a los 56 años fue un gran desafío. Además las clases fueron a través de videoconferencia, tuvimos Álgebra, Inglés, Estadística, Legislación, es decir, tres años de estudio y tras completarlo, hicimos la tesis. Nosotros, junto a Hernán Aquilano, hicimos un manual de procedimientos de cursos para la Secretaría de Extensión, porque al momento de organizar un curso todos sabíamos lo que había que hacer pero ese procedimiento no estaba escrito. De modo que recopilamos todos los formularios, creamos nuevos, hacemos sugerencias a las autoridades de la Secretaría e hicimos el manual”.
Finalmente, apoyadas en décadas de trabajo y superación, las Directoras entrevistas respondieron cómo ven el futuro de la Facultad Regional San Francisco: “Va a tener un crecimiento grande a futuro, es un referente para la ciudad y la región, las familias de toda esta zona antes de enviar a un hijo a ciudades más grandes a estudiar, miran a San Francisco y las posibilidades que aquí se ofrecen, y la Universidad Tecnológica es un referente”, afirmó Graciela.
Y Viviana agregó: “A veces miro a los que fueron decanos, secretarios, muchos fueron estudiantes que recibimos y esperamos, algunos se fueron, y otros recién están llegando. A medida que se le vaya inyectando sangre más joven a la Facultad el crecimiento va a ser diferente, porque cada cual le pone la impronta propia: crecer en cuanto a los estudiantes, crecer en concursos, en capacitación. Y algo muy importante es que cuanto más capacitada esté la gente que trabaja en la institución es mejor lo que puede brindar hacia afuera, sin olvidarnos que nosotros somos la Universidad. De la puerta para adentro todos tenemos que estar capacitados para brindarle al que viene la atención, la contención, para que se quede”.
Compromiso, capacidad, experiencia y mucho trabajo podrían ser las claves para empezar a resumir el testimonio de las entrevistadas, que en definitiva refleja la vida misma de nuestra UTN San Francisco.


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